El PSOE ha denunciado que el Alcalde no fuese capaz de frenar los insultos
provenientes de una mujer ubicada entre el público asistente en el último Pleno cuando intervenía
el concejal Fernando Casanova. El Partido
Popular, por su parte, lamenta la actitud
asumida por el PSOE durante la celebración de los últimos plenos municipales
tratando de convertir las sesiones plenarias en un espectáculo cargado de insultos y reproches.
Para el grupo socialista, es una coincidencia que esta “señora” sea precisamente la que se presentaba liderando un nuevo y extraño partido político denominado Partido Socialista de Las Urbanizaciones en las Elecciones Municipales”. Para el PSOE, la mujer a la que aluden en su denuncia, está realizando una labor de “servilismo hacía su amo, que algún día desenmascararemos” ya que según los socialistas, la mujer en cuestión, ”estuvo trabajando años atrás por este Ayuntamiento, además de formar parte, en 2007 de la candidatura del Partido Popular de Chiva”.
Sin embargo, la visión del PP difiere sustancialmente de la del PSOE. Para los populares, Una vez debatidos todos los puntos del orden del día y cuando se procedía a iniciar el turno de preguntas, “uno de los concejales no adscritos y uno de los concejales del PSOE (Primo hermano del no adscrito), increparon al alcalde ante los supuestos insultos recibidos por un miembro del público que abandonaba la sala en ese momento. Una vez la persona regresó al salón de plenos, los miembros del PSOE y el concejal no adscrito solicitaron la expulsión de la persona que supuestamente había realizado los insultos”.
Así las cosas, la concepción que se tiene sobre la finalización del Pleno y valoración de los hechos también difieren según versiones. Para el PSOE, fue el concejal Vicente Casanova, quien una vez escuchados los insultos, “se puso en pie solicitando que por favor desalojasen a esta ciudadana porque de lo contrario se vería obligado a abandonar el pleno”. El portavoz socialista, Gonzalo Guillén, apoyando esta petición manifestó al alcalde que “el mensaje estaba bien claro: o se ordenaba el desalojo de esta señora o nos marchábamos todos a casa”. Según esta versión, la intervención del concejal Fernando Casanova “quedó sin terminar y no se pudo realizar el turno del público pues el Sr. Alcalde dio como finalizado el Pleno”.
El PP se manifiesta que ante la negativa del alcalde a expulsar a ninguna persona del público asistente, “los concejales no adscritos, como los miembros del PSOE amenazaron con abandonar la sala , algo que no llego a producirse al dar el alcalde el Pleno por concluido”.
En el capítulo de las valoraciones finales de los hechos, las discrepancias también se mantienen entre los dos partidos más representativos de la localidad.
Para los socialistas, Haro es la máxima autoridad del Pleno y él, y sólo él, “es responsable que nuestro Pleno se haya convertido en un circo lamentable donde se han perdido las formas y el respeto que merecen los concejales, pero sobre todo los ciudadanos de Chiva”.
Desde el PP, sin embargo, se lamenta que la política de oposición del PSOE ya no exista y tan solo se preocupe de hacer seguidismo de la estrategia de los no adscritos, algo que los populares reclaman que reconsideren, ya que son ellos los que tienen que liderar la labor de oposición, aportando ideas y propuestas encaminadas a mejorar la calidad de vida de sus vecinos, y no cayendo en la trampa de los no adscritos, trampa que únicamente responde a un enfrentamiento personal que nada tiene que ver con el debate que los ciudadanos esperan de los políticos que han elegido para que les representen.