El Torre Levante fue el verdugo del Llíria tras quince jornadas de imbatibilidad, y lo fue con un claro 2-0.
El Torre Levante llevó el peso del partido desde el primer minuto, dominando el tiempo del partido y generando ocasiones. Así, en el minuto 16 David Gómez batía a Ángel con una bonita vaselina.
Los edetanos echaban en falta una referencia en punta como Capella y sufrían para generar peligro, aunque se defendían con orden pese a ir perdiendo. Un mano a mano que Ángel sacó a David Gómez pudo ser el segundo gol local, y antes del descanso Bernat tuvo el empate en sus botas pero el lanzamiento se estrelló en el larguero.
A los diez minutos de la reanudación un fallo defensivo del Llíria dejaba en bandeja el 2-0 a David Gómez. Con el segundo tanto el Llíria adelantó líneas y dejó sólo tres defensas, pero sus escasas llegadas las abortó la defensa menos goleada del campeonato.