Viernes, 13 de abril de 2012
BUÑOL

El Partido Comunista en Buñol, de 1973 a la democracia

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REDACCIÓN

Buscando testimonios sobre lo que supuso la legalización del Partido Comunista de España en Buñol laredcomarcal.com ha reunido a tres de los hombres que estuvieron en el nacimiento de este partido en el municipio, de los que organizaron las primeras reuniones clandestinas y trataron de dotarle de una organización años antes de que se legalizara. Salvador Serrano “Roquillín”, Miguel Furriol y Balbino Celda rememoran aquel 9 de Abril de 1977, en plena Semana Santa, como un día “intenso, de celebración”, aunque desde hacía unos meses que se tenía cierta tolerancia, se intuía que la legalización estaba próxima y Buñol no era una excepción.

[Img #5535][Img #5534]Miguel Furriol recuerda que algún amigo “lo oyó en televisión o en la radio y bajó por la cuesta del castillo hasta la plaza para contarnos que habían legalizado el partido, a partir de ahí salimos a la calle un grupo de personas con banderas del Partido Comunista y alguna republicana, justo cuando un grupo de personas acudían a misa; esa tarde y esa noche, pintamos por varios sitios de Buñol hoces y martillos con una plantilla que había preparado yo de forma artesana”.
El bar de la familia de Salvador Serrano está apenas a 50 metros de la Iglesia San Pedro Apóstol de Buñol, y recuerda cómo el día de antes de la legalización del partido, todo un Viernes Santo, “había un grupo de gente en la puerta del bar cantando canciones relacionadas con el partido y con el movimiento obrero, y en cierto modo provocando, porque era un día de procesión, llegó la Guardia Civil y tuvimos que poner paz para que no se liara”.
Al día siguiente, el 10 de Abril, el Domingo de Pascua, aprovechando la tradición de ir a merendar al Roquillo, muchos buñolenses salieron a la calle con banderas, Balbino Celda asegura tener “una imagen de entonces, la d dos hombres mayores, que habían vivido la Guerra Civil, de la familia Roca, ondeando banderas y la emoción que tenían en sus caras, lo recuerdo perfectamente”.
Miguel Furriol estuvo en el germen del nacimiento del PCE en Buñol, asegura que el partido “estaba organizado desde 1973, entonces enviaron a Buñol a Alejandro Jiménez para organizarnos, había gente que venían de varias tendencias, incluso del Frap”, y haciendo memoria le vienen a la cabeza nombres como los de José Fondo, José Luis Borbolla, Daniel Bataller, Alejandro Torres, ….
Las primeras reuniones se hacían en lo que hoy es el Bar Las Vegas, que todos en Buñol conocen por “Roquillín”, su dueño, Salvador Serrano, volvió del exilio en Suiza en 1973, donde ya militaba en el Partido Comunista desde 1961 y desde donde organizó células en España. Su bar era el punto de reunión de esos primeros comunistas que se atrevían a exponer sus ideas, aunque fuera en pequeñas y clandestinas reuniones. Salvador evoca aquellos días “cuando podíamos, a escondidas y llegamos a visitar varios pueblos de la comarca, recuerdo ir una Semana Santa a Alborache”. En 1977 sus movimientos estaban controlados, y la Guardia Civil y la Policía les tenía perfectamente identificados, aunque sólo les vigilaban; Balbino Celda recuerda como “en el bar de Roquillín siempre había un par de policías de paisano del cuartel de Requena, siempre los mismos, los teníamos perfectamente identificados, pero se ve que con hacer acto de presencia tenían suficiente”.
A mediados de los 70 llegaron a Buñol los primeros ejemplares de “Mundo Obrero”. Miguel Furriol y Salvador Serrano se acuerdan de cómo “se enviaban en hojas sueltas, los montábamos y grapábamos y luego los distribuíamos, algo que podía llevarte varios días para apenas unos ejemplares, había que hacerlo de forma totalmente clandestina”.
Balbino Celda recuerda cómo se preocupaba “de dotar de cierta infraestructura al partido, de cobrar cuotas, de organizarnos mínimamente, de contactar con personas que ya habían militado en el partido hacía décadas, me acuerdo perfectamente de Leandro Tello”.
Salvador, Miguel y Balbino también marcan en rojo el primer mítin del partido que se dio en Buñol; fue en el Palacio de la Música “El Litro”, meses antes de legalizarse el partido. Miguel tiene la estampa en su memoria “de la Guardia Civil enfrente del Litro, varias parejas, pero que en ningún momento hicieron nada, no hubo ningún problema”. El Partido Comunista de Buñol, antes de su legalización aún celebró otro acto en el Bar Ferrús donde repartió simbólicos carnés de militante.
Antes de la legalización del Partido Comunista en 1977 Buñol fue foco de varias huelgas, como las del taller de Daniel García “Los Feos” en 1974 y sobre todo la de Cointex “Las Hilaturas” en 1976. Entonces el partido como tal no tenía capacidad de movilización, pero los tres recuerdan “la solidaridad de todo el pueblo, como se lanzaron a la calle al día siguiente de la carga de la policía para manifestarse, fueron miles de personas, la mayor manifestación que se recuerda en Buñol con mucha diferencia”.
Echando la vista atrás Miguel y Salvador recuerdan la importancia que tuvieron organizaciones como Juventudes Obreras Cristianas y el Instituto Social Obrero “para despertar la inquietud política de mucha gente”. Recuerdan lo que entonces se llamó “curas obreros”, clérigos que pusieron su grano de arena; Miguel rememora como en una ocasión el cura de Buñol de aquella época, José Corell, “vino a avisarme de que la Guardia Civil vendría a buscarme a mi y a Salvador, que sabían que teníamos propaganda del partido escondida y que nos deshiciéramos de ella”.
Dos años después de la legalización del Partido Comunista llegaron las primeras elecciones municipales. Fue un 3 de Abril de 1979. Balbino Celda recuerda como “con la ilusión de la legalización esas primeras elecciones las tenía ganadas de antemano el Partido Comunista en Buñol”. Pero eso, ya forma parte de la historia democrática.

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